MEDITAcciôn | Mindfulness para Niños
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Mindfulness para Niños

He pensado en… “la habitación del corazón”, “que mi corazón nunca se parte”, “un mundo de chocolates y chuches”, “un campo donde hay libertad”, “una habitación turquesa y fucsia”, “que voy a estudiar más”.

He aprendido que… “puedo vaciar mis pensamientos”, “puedo estar más tranquilo, incluso estoy pensando hacerlo antes de dormir”, “que cuando esté nervioso lo haré y me tranquilizo”, “que soy una persona con mucha rapidez”.

Me he sentido… “de otra forma”, “cómoda y alegre”, “relajado, tranquilo, dormido y contento”, “feliz”.

 

A lo largo del programa los niños cultivaran diversas cualidades positivas como son la concentración, la claridad mental, la ecuanimidad y el altruismo. Por el simple hecho de autobservarse, de prestar atención a sus pensamientos, emociones y sentimientos, de familiarizarse con la mente y sus procesos, serán capaces de responder ante los diversos estímulos y situaciones que se les presentan de forma más pausada y consciente.

 

¿A quién va dirigido?

 

Los cursos de mindfulness para niños siguen el método Eline Snel y se imparten a dos grupos de edad diferenciados, con manuales adaptados a cada uno:

 

De 4 a 7 (8) años

De 8 a 12 años

 

Estructura

 

El curso consta de un mínimo de 8 lecciones y la duración recomendada de las sesiones es entre 20-30 minutos para los más pequeños y de 30 a 45 minutos para los mayores.

 

Con una metodología fundamentalmente práctica, se estructura en tres bloques de contenido:

 

– Observación y concentración

– ¿Qué hacer con lo observado? Toma de conciencia de las reacciones automáticas versus respuesta

– Generosidad y comprensión: aceptación amable de la imperfección

 

Objetivos

 

A través del curso los niños aprenden a desarrollar, entre otras, las siguientes cualidades:

 

Concentración: habilidad para focalizar nuestra atención en lo que queremos, cuando queremos.

Claridad: consciencia elevada de sentidos, pensamientos, emociones y conductas

Ecuanimidad: habilidad para permitir que la experiencia sensorial se desarrolle sin reactividad.

Generosidad: arte de dar o recibir disfrutando.

Bondad: cualidad e inclinación natural a hacer el bien. Citando a Richard Davidson «la base de un cerebro sano es la bondad y se puede entrenar».

 

Gratitud: Según  Lao Tse “el agradecimiento es la memoria del corazón” y para Cicerón es «la madre de todas las virtudes».

 

Investigaciones en neurociencia demuestran el gran impacto que tienen estas cualidades en la vida de las personas, muchas de ellas innatas pero frágiles, si no se cultivan se pierden.

 

Programa

 

– Observación y concentración

– De aventura por tu cuerpo

– Saborear, oler, escuchar y sentir

– Sentir los sentimientos

– Paciencia, confianza y soltar

– El poder de la imaginación

– El extraordinario mundo de los pensamientos

– Ser amable es divertido

– El secreto de la felicidad

Los niños y niñas son especialistas en vivir en el momento presente, podemos aprender mucho de ellos acerca de la atención plena. Sin embargo, si no adquieren ciertos hábitos, es muy probable que poco a poco caigan en el estrés adulto, sin controlar sus procesos mentales.

Info & Reservas:  meditaccion@meditaccion.es    639 750 626